Siete personas murieron en un pequeño pueblo de Estados Unidos, luego que en medio de una pelea familiar uno de sus integrantes tomara armas y saliera a matar a varios de sus parientes antes de suicidarse al verse acorralado por la Policía.
Los investigadores identificaron este martes al sospechoso como Ryan Willis McFarland, de 52 años y residente de Muscatine, una localidad de apenas 20.000 habitantes en el sudoeste del Estado de Iowa, casi al límite con Illinois. Tiene la particularidad de ser una ciudad hermana de dos localidades argentinas: Paraná y Crespo, ambas de Entre Ríos.
Los hechos comenzaron el lunes cuando agentes respondieron a una llamada de emergencia en una casa en el centro de la mencionada localidad. Al llegar al lugar, encontraron a cuatro personas muertas por heridas de bala. SI bien sus identidades no fueron reveladas, en Facebook el Distrito de Escuelas de Muscatine habló de un “trágico incidente que involucra a dos de sus empleados y a dos estudiantes”.
Según informó el jefe de policía de Muscatine, Anthony Kies, el sospechoso ya había abandonado la escena cuando llegaron los primeros efectivos. Desde allí caminó casi cuatro kilómetros hasta su próximo destino.
Poco después, agentes localizaron a McFarland en un puente peatonal junto al río Mississippi. “Mientras los oficiales hablaban con él, se quitó la vida”, explicó Kies durante una conferencia de prensa. Los equipos de emergencia intentaron asistirlo, pero fue declarado muerto en el lugar.
A medida que avanzó la investigación, los detectives descubrieron pistas que indicaban que las víctimas fatales podrían ser más. Así, encontraron otros dos muertos.
Un hombre fue hallado sin vida en una segunda vivienda, que estaba a mitad de camino entre el primer inmueble y su destino final.
La otra víctima estaba en un comercio cercano al lugar donde se suicidó. Ambos con aparentes heridas de arma de fuego. Las autoridades señalaron que todos los fallecidos tendrían vínculos familiares con el presunto atacante.
“Las investigaciones preliminares indican que los disparos se originaron en una disputa doméstica”, informó el Departamento de Policía de Muscatine en un comunicado.
“Pensaba que era un tipo decente. Hacían ventas de jardín casi todos los fines de semana. Pasaban con sus perritos pug por delante de mi casa todo el tiempo. Siempre iban de la mano y llevaban consigo a su hijo menor”, le contó una vecina del barrio al diario Muscatine Journal.
FUENTE: Clarín

