Tras varios días de competencia extrema entre dunas, montaña y caminos exigentes, el Desafío Ruta 40 bajó la bandera a cuadros este viernes con una premiación que convirtió a la calle Ignacio de la Roza en una verdadera fiesta fierrera. Cientos de sanjuaninos se acercaron para vivir de cerca el cierre de la competencia, sacarse selfies con los pilotos y llevarse el saludo de algunas de las máximas figuras del rally raid mundial.

