En el inicio de una serie de visitas territoriales, el Consejo Provincial de Mujeres, Género y Diversidades puso el foco en cómo los municipios sanjuaninos enfrentan la violencia de género, advierten situaciones potenciales y acompañan a las víctimas. Tras las primeras recorridas por Pocito, Caucete, Rawson y San Martín, el organismo destacó el compromiso general, aunque subrayó especialmente las experiencias de los dos primeros como modelos a seguir.
Es que por sus estrategias resultaron para el organismo innovadoras y sostenidas en el tiempo. “Observamos que todos los municipios están comprometidos con las víctimas, con equipos de trabajo activos y con muchos proyectos que desean poner en práctica a futuro”, señalaron desde el Consejo, a través de su vicepresidenta, Victoria Villalón.
La iniciativa busca relevar el trabajo en territorio en un contexto nacional alarmante, donde la violencia de género continúa cobrando víctimas fatales a diario. En ese marco, las consejeras remarcaron la necesidad de contar con información precisa para fortalecer las políticas públicas. “Pedimos que nos presenten estadísticas de cada territorio, porque es fundamental contar con datos concretos para mejorar el acompañamiento”, sostuvieron.
Entre las principales conclusiones del relevamiento, uno de los puntos salientes fue la identificación de herramientas simples pero efectivas que podrían replicarse en toda la provincia. Entre ellas, se destaca la implementación del “violentómetro” en paradas de colectivo y espacios públicos, acompañado de cartelería con ilustraciones accesibles, pensadas incluso para mujeres que no saben leer ni escribir.
“Buscamos que el mensaje llegue a todas las personas y romper con la naturalización de la violencia”, explicaron desde el organismo, que destacó la puesta en marcha de Pocito y Caucete. Acorde manifestaron, ambas comunas llamaron la atención del Consejo por la profundidad de sus políticas y el acompañamiento a las víctimas.
Según detalló la vicepresidenta del organismo, en Pocito funciona un anexo específico donde se abordan múltiples problemáticas vinculadas a la violencia intrafamiliar. Además, se implementan programas orientados a trabajar la “masculinidad violenta”, una estrategia que apunta a intervenir sobre los agresores y prevenir futuras situaciones.
En tanto, Caucete se destacó por su enfoque preventivo desde edades tempranas, con talleres sobre noviazgos violentos dirigidos a jóvenes. “Buscan acompañar desde los vínculos iniciales, especialmente con los varones”, indicaron. Pese a los avances, en todos los municipios surgió una preocupación común: la falta de recursos para sostener y ampliar estas políticas.
Desde el Consejo aclararon que las visitas tienen un carácter “amigable” y no buscan ejercer presión sobre los intendentes, sino acompañar y compartir herramientas. “La idea es saber cómo están trabajando, cómo acompañan a las víctimas y cómo articulan con el Poder Judicial, especialmente en la implementación de medidas de protección”, explicó Villalón.
Asimismo, remarcaron que el organismo continuará recorriendo otros departamentos para completar el diagnóstico provincial. “Es muy importante seguir sosteniendo políticas públicas. Queremos llegar a todos y conocer cómo se trabaja en cada lugar”, afirmaron.
Finalmente, recordaron que el Consejo existe en el marco de la Ley 26.485, y que sus integrantes no perciben remuneración por la tarea que realizan: “Es un trabajo social que surge de una larga lucha”.

