“Obviamente que el tema de las apuestas y de los consumos digitales está creciendo exponencialmente a nivel mundial y San Juan no se queda atrás”, afirmó Daniela Merlo, directora de Prevención y Asistencia de Consumo Problemático, al referirse al impacto que los grandes eventos deportivos, como el próximo Mundial de fútbol, tienen en los jóvenes. Según la funcionaria provincial, este fenómeno representa una cara distinta y preocupante de la máxima cita futbolística, ya que atrapa a adolescentes e incluso a niños de edades muy tempranas.
La situación en San Juan con las apuestas online viene encendiendo alarmas en diversos sectores. Merlo explicó, en diálogo con Radio Sarmiento, que esta es una adicción “silenciosa” porque, a diferencia del consumo de sustancias, no presenta un deterioro físico visible a simple vista. Sin embargo, el impacto emocional, conductual y económico en las familias es profundo.
Un dato alarmante es la detección de niños desde los 11 años con acceso a plataformas de apuestas y el registro de fuertes índices de juego entre adolescentes de 15 y 16 años.
La preocupación se trasladó también a las aulas. Durante 2024, el Ministerio de Educación planteó que muchos alumnos utilizaban el dinero depositado en sus billeteras virtuales -destinado originalmente para la merienda o fotocopias- para apostar y jugar en línea durante las horas de clase. A esto se suma el fenómeno del álbum de figuritas, donde se ha observado que los menores manejan sumas de dinero llamativamente altas de forma virtual, incentivados por la ansiedad de completar el álbum de manera inmediata.
“En el 2024 la preocupación vino de parte del Ministerio de Educación. Se nos planteó la problemática que estaban teniendo con los alumnos, con las billeteras virtuales, en donde la plata que muchas veces se disponía para la merienda, para la compra de fotocopias o los recursos que necesita el menor para la escuela, era utilizado durante la clase en apostar y en jugar todo el tiempo. Entonces, desde los docentes surge esta inquietud, se nos plantea y, junto con la Caja de Acción Social, comenzamos a trabajar. Ahora lo estamos viendo también con el álbum. Está perfecto y está buenísimo que tengan esta ilusión de llenarlo, pero como adultos responsables, vuelvo a insistir, podemos trabajarlo también desde otro lado. Es decir, bueno, ‘hasta acá compramos’, limitar”, comentó Merlo.
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Consejos para padres
Merlo planteó una serie de medidas y recomendaciones fundamentales para el entorno familiar. El primer paso es que tanto jóvenes como adultos reconozcan cuando la situación se está yendo de las manos y se pierde el control sobre las apuestas deportivas.
Es vital entender que detrás de estas plataformas existe un negocio diseñado para que el usuario termine perdiendo, destacó la especialista.
En cuanto al rol de los padres, la funcionaria subrayó que no se debe tener miedo a poner límites, ya que estos son sanos y necesarios para el desarrollo. La comunicación es un pilar esencial, por lo que los adultos deben hablar con la verdad y explicar las consecuencias reales de estas acciones según la edad del menor. Asimismo, recomendó ejercer un control activo sobre el uso de los celulares y supervisar constantemente los movimientos en las billeteras virtuales de los hijos.
Otra medida clave es que los padres mantengan un control estricto sobre sus propias tarjetas de crédito y débito, ya que se han detectado casos de uso no autorizado por parte de menores que no dimensionan el valor del dinero al no manejar efectivo. Respecto al entusiasmo por el Mundial y el álbum de figuritas, Merlo sugirió limitar las compras para enseñar a las nuevas generaciones a lidiar con la espera, fomentando el intercambio social de figuritas entre amigos y familias en lugar de buscar la satisfacción inmediata mediante el gasto desmedido.
Finalmente, la directora destacó la importancia de un trabajo colectivo que incluya a escuelas, clubes y al Estado. En San Juan, ya se trabaja con la Secretaría de Deportes para evitar que desde el interior de los clubes se fomente el interés por el resultado de las apuestas por encima del espíritu deportivo y el juego en equipo. Con el Mundial en el horizonte, el desafío es que la celebración no oculte los riesgos de un sistema que puede atrapar a los más vulnerables.

