Condenaron al empleado de la morgue del Marcial Quiroga que decía ser profesor y dictaba una carrera trucha


El empleado de la morgue del Hospital Marcial Quiroga que era juzgado por dictar una carrera sin aval oficial y sin ser docente fue condenado este martes por el delito de estafa. En la causa hubo cuatro denuncias, pero fueron más los damnificados. La pena que recibió fue de cumplimiento condicional, es así que no irá a la cárcel.

El veredicto se conoció este martes. El juez Mariano Carrera lo sentenció a 1 año y 6 meses de prisión por el delito de estafa, aunque la fiscalía pretendía una pena de 4 años de cárcel. El caso comenzó a investigarse a fines de 2024, cuando cuatro alumnas denunciaron en la UFI de Delitos Informáticos y Estafas que Daniel Gustavo Algarilla dictaba una supuesta “Tecnicatura de Evisceración y Morgue” sin contar con ningún aval oficial. La acusación fue impulsada por el fiscal Guillermo Heredia y la ayudante fiscal Milena Barberi.

image

El fiscal Heredia junto a la ayudante fiscal Berbari.

Según la investigación, Algarilla dictaba esa carrera desde 2022 y cobraba cuotas mensuales a sus estudiantes con la promesa de que podrían conseguir trabajo en Salud Pública o en el Poder Judicial de San Juan. De acuerdo con la fiscalía, el hombre se presentaba como egresado y docente de la Universidad Católica de Cuyo y aseguraba que la tecnicatura estaba avalada por el Ministerio de Educación. Sin embargo, las denunciantes descubrieron que ni la carrera tenía reconocimiento oficial ni el acusado figuraba como docente o graduado de esa casa de estudios.

La pesquisa determinó que la capacitación comenzó a dictarse en 2022 en el Instituto Christine de Capital, luego continuó en 2023 en el Centro de Capacitación Eleva, en Trinidad, y durante 2024 pasó a funcionar en un local de calle Mendoza bajo el nombre de “Instituto de Capacitación Algarilla”. Los estudiantes abonaban cuotas que inicialmente rondaban los 5.000 pesos y que con el tiempo llegaron a los 30.000 pesos mensuales.

image

Algarilla junto a su abogado defensor, el abogado Federico Santori.

Algarilla junto a su abogado defensor, el abogado Federico Santori.

Otro de los puntos que generó sospechas fue que Algarilla impartía todas las materias y nunca exhibía un plan de estudios formal. Además, varios exalumnos declararon que realizaban prácticas con restos humanos y que algunas actividades se desarrollaban dentro de la morgue del Hospital Marcial Quiroga, donde el acusado trabajaba. También afirmaron que les pedía que dijeran a los guardias de seguridad que eran estudiantes de Medicina para poder ingresar al lugar.

Durante el juicio oral, que contó con más de veinte testigos, la fiscalía sostuvo que el imputado construyó una imagen profesional sin respaldo académico ni institucional para captar alumnos. Heredia remarcó que las cuatro denuncias que llegaron a juicio podrían representar solo una parte de las personas afectadas. Por esa razón, junto con el abogado querellante Roberto Lucero, solicitó una condena de cuatro años de prisión efectiva y una reparación económica para los damnificados.

image

El juez Mariano Carrera.

La investigación también estableció que Algarilla posee un título de técnico eviscerador emitido en 2008 por el Centro de Especialización Laboral de la Universidad Nacional de Rosario, pero carece de habilitación docente y de autorización oficial para dictar una tecnicatura. Finalmente, el juez Carrera dio por acreditada la maniobra fraudulenta en los cuatro hechos denunciados, lo condenó a un año y seis meses de prisión condicional y le impuso reglas de conducta por dos años. Además, rechazó el pedido de reparación económica formulado por la querella.

ULTIMAS NOTICIAS

Publicidad