Tuvo cuatro patas, movió la cola y ladró. Sin embargo, nadie se animó a llamarlo acto de lanzamiento de campaña, a pesar de que se le pareció mucho. El concurrido evento realizado por La Libertad Avanza ayer en el Salón Alto Botánico tuvo como protagonista excluyente al diputado Gabriel Bornoroni, el único orador de la jornada, que pareció lanzarse hacia el 2027.
La fisonomía del acto fue particular. En algunos puntos se asemejó a los actos políticos tradicionales y en muchos otros no. El intenso movimiento de autos, algún que otro colectivo y militantes llegados desde el interior coparon el coqueto espacio ubicado en la zona norte de la ciudad —el mismo lugar donde el Frente Cívico celebró su último logro—. Sin embargo, la atmósfera del lugar se despegó rápido de la liturgia tradicional de este tipo de eventos. En lugar de bombos o canciones populares sonaba Toto, AC/DC y hasta Kiss, y el menú que estaba disponible para los asistentes se redujo a cubanitos “Oblita” y bomboncitos con dulce de leche, acompañados por puestos de limonada en formato self-service.
La estética “streamer” y joven se palpó en el escenario montado a un costado, donde Bornoroni hizo una especie de transmisión en vivo, y que la gente pudo ver en una gran pantalla violeta con el logo de “La Libertad Avanza Córdoba”. El set de transmisión, montado para el vivo, contrastó con una gran estantería metálica adornada con pequeñas fotografías del propio Bornoroni, estatuas de Milei y “leones”, además de un cartel que decía “Córdoba más liberal”. Aunque se divisó a algunos asistentes vestidos de gaucho, el público en su gran mayoría fue sub-30. El paisaje estuvo dominado por un flujo constante de saludos entre dirigentes que se cruzaban por primera vez, teléfonos en alto, muchas selfies y reels para redes sociales.
En medio de esa dinámica se vio a muchos dirigentes, entre ellos el propio senador Luis Juez, aliado de Bornoroni; Gonzalo Roca, la gran sorpresa de las últimas elecciones legislativas; las diputadas Soledad Carrizo (encargada de la “pesca” de dirigentes radicales); Laura Rodríguez Machado, y Belén Avico, rodeada por varias figuras del PRO cordobés que hasta hace poco enarbolaban las banderas de Mauricio Macri y hoy pugnan por ingresar formalmente a las filas violetas.
También dijo presente la senadora Carmen Álvarez Rivero; el diputado Marcos Patiño Brizuela; varios intendentes, entre ellos Pablo Cornet (Villa Allende), quien aún no da el salto formal pero dice presente en todos los actos de LLA; Federico Zárate (Jesús María), Natalia Contini (Anisacate), Adrian Radice (El Chacay), Nora Passero (Porteña), Fernando Salvagno (Colonia Iturraspe), y Gerardo Cerutti (Colonia Marina), entre otros. También participaron decenas de legisladores, concejales y tribunos de cuentas de toda la provincia.
Plataforma de denuncias
La excusa formal del encuentro fue la puesta en línea de la plataforma queabusocba.com, una herramienta digital de monitoreo ciudadano que le permitirá al jefe de bloque de Diputados de La Libertad Avanza tener contacto territorial con la gente. Según detalló el propio Bornoroni, la web funcionará como un canal directo para procesar reclamos “que van desde impuestos o tasas excesivos, calles y caminos abandonados y obra pública deficiente, hasta hechos de inseguridad, casos de corrupción y la clásica burocracia estatal”. Una suerte de buzón de quejas digital.
Sin embargo, el verdadero trasfondo de la herramienta excede lo vecinal y se mete de lleno en el diseño electoral. “A partir de las denuncias que recibamos vamos a mapear la situación de la provincia de Córdoba. Nuestros equipos técnicos ya están trabajando en un plan de gobierno integral. Cada denuncia que recibamos nos servirá para mejorar nuestra propuesta”, afirmó Bornoroni, quien ratificó la idea de moldear un programa de cara al 2027 en base al descontento.
El gran ausente: De Loredo
La figura que sobrevuela en los últimos actos de La Libertad Avanza es la del radical Rodrigo de Loredo, el otro gran dirigente opositor anotado en la carrera provincial. “El día que él nos invite a conversar, nos sentamos”, graficó en el Botánico un libertario de cercanía con Bornoroni. Hay algunas caras que hasta hace poco no aparecían como la de Gregorio Hernández Maqueda, quien no contaba con el visto bueno de los popes libertarios cordobeses y al parecer ya habrían sanado heridas.
El acto le permitió a Bornoroni no sólo mostrar músculo político sino también calmar ansiedades con el socio político que se sienta en la mesa, el Frente Cívico, desde donde comenzaban a esbozar algunas sospechas de falta de trabajo de cara al 2027. Ahora sí, hubo reunión, hubo acto político, pero que “no fue un lanzamiento de campaña porque aún no están definidos los candidatos”, según explicaron los propios protagonistas.

