silencio obligado, banca de colegas y una súplica a la Liga Sanjuanina


El caso de Gustavo Naveda sacudió al fútbol sanjuanino y abrió un fuerte debate. Luego del incidente en el que golpeó a Matías Esterman, jugador de López Peláez, tras el pitazo final del partido que protagonizó Trinidad en cancha del Verdinegro de Santa Lucía, el Tribunal de Penas de la Liga Sanjuanina resolvió sancionarlo con un año y medio.

La decisión generó un fuerte rechazo en el ambiente futbolero local. Este jueves por la tarde, un grupo de jugadores sanjuaninos realizó una convocatoria en las puertas del Estadio Aldo Cantoni para acompañar a Naveda en este difícil momento y visibilizar su postura frente a la sanción.

Naveda llegó hasta el lugar rodeado de su círculo más cercano: su esposa, sus hijas, su padre y su hermano. Con el correr de los minutos, se fueron sumando colegas que no dudaron en brindarle su respaldo, entendiendo el impacto que una sanción de esa magnitud puede tener tanto en lo deportivo como en lo económico.

“Estamos en contra de la sanción, queremos que cambien la forma de pensar de la Liga y de quienes toman decisiones. Lo estamos apoyando”, expresó Sebastián Pereyra, uno de los impulsores de la convocatoria, a Tiempo de San Juan. En la misma línea, remarcó: “Darle una suspensión tan larga te cierra una puerta laboral importante. Es un año y medio sin ingresos en un contexto difícil. Tenemos que luchar por el jugador y pedir que le reduzcan la sanción”.

Naveda, por su parte, se mantuvo en silencio durante toda la convocatoria. Por recomendación de sus abogados, evitó hacer declaraciones públicas, aunque su presencia fue un gesto claro en medio de la controversia.

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