La tranquilidad de Villa Elisa, en Pocito, volvió a quebrarse recientemente. La Unión Vecinal del barrio, situada en Calle 11, sufrió un nuevo hecho delictivo: esta vez, delincuentes arrancaron y se llevaron los inodoros de los sanitarios de la sede, dejando las instalaciones inutilizables.
Pese a las denuncias realizadas en ambos casos, las investigaciones policiales aún no arrojaron resultados concretos y no hay detenidos. Desde la entidad barrial expresaron su malestar porque, a dos meses del primer golpe, el lugar vuelve a quedar en la mira de los delincuentes, justo en el acceso a Villa Aberastain, donde diariamente circulan decenas de familias.


