Jáchal / Instancias decisivas por supuesto caso de ultraje sexual en el departamento

Para la Fiscalía se probó el ultraje sexual y solicitó 7 años de cárcel. La defensa entendió que la relación fue consentida.

Para la Fiscalía se probó el ultraje sexual y solicitó 7 años de cárcel. La defensa entendió que la relación fue consentida.

El changarín acusado siempre dijo que ella insistió en volver y que él no quiso. Para la fiscal sometía a su pareja y la violó. Para el defensor no existió delito.

La fiscal de Cámara Penal, Marcela Torres, consideró ayer que la retractación de una joven jachallera que primero denunció a su expareja y padre de su hijo por violarla y, ya en el juicio, se contradijo para favorecerlo, es una prueba más del estado de vulnerabilidad que le dejó el ultraje sexual que sufrió el 4 de enero del año pasado y al menos otros dos episodios previos de violencia de género, que la habían tenido como víctima después de que se separaran. Por eso le pidió ayer al juez de la Sala I de la Cámara Penal, Juan Carlos Caballero Vidal (h) que condene a ese joven changarín de 7 años de cárcel.

César Jofré, en cambio, solicitó la absolución de su cliente. Y ahora el juez deberá resolver.

Todo pasó alrededor de las 8,30 del 4 de enero pasado en la casa de la joven, que había quedado sola luego de que su última pareja se fuera a trabajar. Entonces -denunció- sintió que la puerta del fondo se abría y enseguida lo tuvo a su ex pidiéndole que volvieran, preguntándole si estaba embarazada y diciéndole que sólo podría gestar hijos con él, porque ella y el hijo que ya tenían, eran de su propiedad. Según ese relato, luego le dio unas cachetadas, unas trompadas en el abdomen y la violó, para luego decirle que estaba arrepentido, que lo perdonara y que el hecho le dolía tanto como a ella.

En su denuncia, la joven precisó que esa vez se llevó una gorra y un perfume de su pareja, y que le dejó un “chupón” en el cuello.

El informe de los psicólogos sobre la vulnerabilidad de esa joven, en la que también detectaron otros indicadores de una persona sometida, fueron también prueba clave para la fiscal.

Sin embargo para el defensor, el hecho de que el médico no informara de lesiones genitales u otras propias de un ataque sexual, descartan la existencia de un delito, y la presencia del “chupón” no delataba otra cosa que el fragor de un encuentro consentido.

Además, hizo especial hincapié en la “aclaración” de la joven, quien durante el juicio se contradijo y dio una versión que encajaba con la de su ex (dijo que ella le pidió volver y él se negó). El juez decide.

Fuente: Diario de Cuyo

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