La superioridad de George Russell y Andrea Kimi Antonelli en el inicio de la temporada 2026 de la Fórmula 1 no es casualidad.
Mercedes ha capitalizado su experiencia previa en sistemas híbridos para diseñar el W17, un monoplaza que parece haber nacido con una ventaja técnica de casi un segundo por vuelta sobre sus rivales más directos.
Andrea “Kimi” Antonelli y George Russell, los pilotos de Mercedes
Gestión de energía: El mapa del éxito
Con la eliminación del MGU-H y el aumento de potencia del MGU-K a 350 kW, la clave de esta era es cómo se administra la batería.
Mientras Red Bull y Ferrari sufren con el clipping al final de las rectas, Mercedes utiliza un sistema de gestión inteligente que garantiza un despliegue de energía constante, permitiendo a sus pilotos atacar incluso en las zonas más trabadas.
La guerra de la compresión y el combustible
Un punto de conflicto en el paddock es la relación de compresión del motor térmico de Mercedes. Al operar en el límite reglamentario de 16:1, el motor alemán extrae más potencia de cada gota de los nuevos combustibles sintéticos.
El famoso monoplaza W17 de Mercedes
Esto le otorga unos 15 caballos extra de fuerza respecto a la unidad de potencia de Maranello, marcando la diferencia en circuitos de alta velocidad como el de China.
Chasis y balance dinámico
No todo es motor. El concepto aerodinámico del W17 se adapta perfectamente a la normativa de “autos ágiles”.
Con una distancia entre ejes reducida y una suspensión pushrod delantera optimizada para el peso mínimo de 770 kg, el auto de Russell muestra un grip superior en curvas lentas, donde la tracción eléctrica es fundamental para una salida limpia.
FMZ


