La renuncia de Marcelo Gallardo este lunes 23 de febrero de 2026 marca el final de una era. Aunque su nombre será eterno en los pasillos del Monumental, los fríos números muestran una realidad incontrastable: su segundo ciclo no logró emular la mística ni la solidez del primero.
A continuación, el desglose detallado de las dos etapas del entrenador más influyente en la historia de River Plate.
1. El primer ciclo (2014-2022): La era de los 14 títulos
El primer desembarco de Gallardo fue una revolución. Durante 8 años y medio, el equipo se transformó en una “máquina” de jugar finales y eliminar rivales directos en el plano internacional.
Títulos: 14 (7 nacionales y 7 internacionales). Se destacan las dos Copas Libertadores (2015 y 2018).
Efectividad: Finalizó con un 62.5% de los puntos obtenidos.
Hitos: Logró la histórica victoria ante Boca Juniors en Madrid y mantuvo una hegemonía continental sin precedentes para el club.
Partidos: 424 encuentros dirigidos (227 victorias, 111 empates y 86 derrotas).
Marcelo Gallardo en su época dorada al frente de River
2. El segundo ciclo (2024-2026): La crisis de los resultados
Tras su regreso en agosto de 2024 para reemplazar a Martín Demichelis, Gallardo se encontró con un contexto diferente. Pese a las grandes inversiones en el mercado de pases, el equipo nunca alcanzó la regularidad deseada.
Títulos: 0. En este periodo, River no logró gritar campeón en ninguna de las competencias disputadas.
Efectividad: Se despidió con un 51.2%, una cifra sensiblemente menor a su etapa anterior.
Desempeño en 2026: El inicio del actual Torneo Apertura fue el golpe final, con apenas 7 puntos en 7 fechas y una racha de derrotas consecutivas que forzaron su salida.
Partidos: 85 encuentros (35 victorias, 32 empates y 18 derrotas).
3. Cara a cara: Los números que marcan la diferencia
La comparativa evidencia que el mayor déficit del segundo ciclo estuvo en los partidos de eliminación directa, el antiguo fuerte de Gallardo.
4. El desgaste y la falta de “vuelo” futbolístico
Mientras que en su primera etapa Gallardo lograba reinventar el equipo tras la salida de figuras como Alario o “Pity” Martínez, en este segundo proceso la identidad se diluyó. Las eliminaciones en las Libertadores de 2024 (semifinales) y 2025 (cuartos), sumadas a un paso discreto por el Mundial de Clubes 2025, terminaron por desgastar la relación con un plantel que, pese a nombres rutilantes, no encontró respuestas en el campo de juego.
La preocupación de Gallardo por los malos resultados en su segundo ciclo
El “Muñeco” se va dejando un legado imbatible por su primera etapa, pero con la herida abierta de no haber podido repetir la fórmula del éxito en su esperado regreso.
BP

