La médica obstetra Daniela Saldívar finalmente fue condenada por la muerte del bebé que sufrió múltiples lesiones y agonizó durante veinticinco días tras un parto ocurrido en 2021. Los fundamentos se conocerán a fines de diciembre, aunque la jueza ya determinó que la profesional actuó con negligencia e impericia al asistir a la mujer parturienta y al niño que venía al mundo. La magistrada decidió condenarla a 1 año de prisión en suspenso, por lo que no irá a la cárcel, e inhabilitarla durante cinco años para ejercer su profesión. Mientras se conocía el resultado de la sentencia, la mamá del bebé, Nadia Ailín Barrionuevo, lloraba desconsoladamente.
Los fundamentos de la sentencia se conocerán el próximo 18 de diciembre y, aunque la Nadie Barrionuevo dijo no estar conforme la pena mínima que le dieron a la médica, el fiscal Francisco Micheltorena expresó que lo importante era que condenaran a la obstetra. “La pena es una decisión del juez. Nosotros estamos satisfechos con todo lo trabajado por nuestra parte”.
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El caso se remonta a los días 13 y 14 de junio de 2021, cuando Barrionuevo ingresó a la Maternidad del Hospital Guillermo Rawson para dar a luz a su hijo, Lorenzo Narváez Barrionuevo. La obstetra Daniela Saldívar era la profesional a cargo de la atención y de la conducción del parto. El recién nacido llegó casi sin signos vitales, con un cuadro de asfixia severa, y aunque fue reanimado, quedó con daño neurológico irreversible. Agonizó veinticinco días y falleció el 7 de julio de 2021. Ese fue el origen de la causa que hoy tuvo sentencia.
Durante el juicio, el fiscal Francisco Micheltorena, junto a los ayudantes fiscales Agostina Ventimiglia, Emiliano Pugliese y Adrián Elizondo, de la UFI Delitos Especiales, sostuvieron que Saldívar incurrió en impericia y negligencia (habían solicitado prisión efectiva de 3 años y seis meses, más 10 años de inhabilitación). Expusieron que la médica permitió que el trabajo de parto continuara a pesar de un estancamiento prolongado de más de cinco horas, sumado a una dilatación que avanzaba con extrema lentitud y a la falta total de descenso del bebé, un cuadro que exigía una cesárea urgente.
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También remarcaron que la profesional no realizó el monitoreo fetal continuo que correspondía después de aplicar la peridural y que asentó valores que no coincidían con el estado real del feto. La acusación agregó que empleó la maniobra conocida como Kristeller, una práctica desaconsejada por la OMS, y que la presión ejercida sobre el abdomen de la mamá generó otras lesiones en el bebé mientras intentaban expulsarlo del vientre.
Entre las pruebas que complicaron a la médica se destacaron los testimonios de la médica forense María Beatriz Vázquez, quien describió los análisis de sangre del cordón umbilical como compatibles con una asfixia prolongada, y los aportes de la tocoginecóloga Carla Sotimano y del obstetra Gustavo Paredes, jefe de Neonatología del hospital Rawson, quienes coincidieron en que la cesárea era la única alternativa adecuada para evitar el daño.
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Una de las organizaciones sociales que acompañaron a la familia Barrionuevo.
En la etapa de alegatos, la defensa encabezada por el abogado Joaquín Moine intentó sostener que el cuadro clínico no predecía un desenlace fatal. El planteo fue que el trabajo de parto evolucionaba dentro de parámetros atendibles y que la conducta de Saldívar se ajustaba a los criterios obstétricos del momento. También cuestionaron las conclusiones periciales y señalaron que las complicaciones del bebé no podían atribuirse de manera directa a una decisión de la médica. La defensa insistió en que no hubo intención de causar daño y que la profesional actuó en un contexto complejo.
Con el veredicto ya pronunciado, solo resta conocer los fundamentos de la sentencia, que serán leídos el 18 de diciembre. Mientras tanto, la condena recae sobre una obstetra hallada culpable por la muerte de un recién nacido que nunca logró recuperarse del traumático trabajo de parto que atravesó en junio de 2021. La pena no será de cumplimiento efectivo, aunque el fallo marca un precedente en uno de los casos de mala praxis obstétrica.


