El bebé de 2 años de Emanuel Atencio pasa toda la mañana en un jardín maternal porque ni él ni su esposa pueden cuidarlo. Los dos son docentes y tienen que salir a trabajar. Él ejerce como profesor de Educación Física en la UNSJ y ella trabaja en la parte de Salud, pero el sueldo no alcanza ni para llegar al 10 de cada mes. En este contexto, Emanuel agarró su auto y se puso a hacer Uber con el único objetivo de salir de las deudas. “Me la paso haciendo cuentas en la cabeza, ya no sabés cómo estirar”, aseguró.
“Siempre quise ser docente, me recibí a los 23 años y ahí empecé mi carrera”, explicó a Tiempo de San Juan.
La tarjeta, que en el pasado era solo para comprar bienes o viajar, hoy es la que lo ayuda a comer cuando el salario no alcanza y también lo saca de aprietos cuando se le acaba la nafta. “Hago cálculos con los cierres desupés del 20, pido préstamos en las billeteras virtuales. No sé cómo hace la gente que, encima, no está bancarizada”, reconoció.
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Para poder entrar a trabajar a los Institutos Preuniversitarios (IPU) tuvo que estar 10 años anotado en la Junta de Clasificación Docente de la UNSJ, a la que califica como “muy clara y transparente”. Sin embargo, cuando por fin lo consiguió todo empezó a desmoronarse.
Los docentes de la UNSJ no tienen paritaria desde que Javier Milei asumió como presidente en 2023. A principios de 2024, el Gobierno Nacional interrumpió las paritarias salariales y comenzó a establecer los aumentos de forma unilateral. En 2025, mediante un decreto formalizó la eliminación de la paritaria nacional docente. Así, los aumentos de los profesores universitarios quedaron muy desactualizados.
En la UNSJ es evidente la “fuga” de profesores que se van de los IPU para trabajar en Provincia que, aún con aumentos que pueden resultar insuficientes, conserva la discusión paritaria entre los sindicatos y el Gobierno de San Juan.
Emanuel sostiene que “hoy conviene trabajar en provincia y muchos profes están renunciando o licenciando sus horas en los IPU, por eso después hay llamados y nadie se presenta porque nadie quiere trabajar en la Universidad”, explicó.
Con una gran cantidad de profes buscando trabajo y cada vez menos candidatos a tomar horas en la UNSJ, “hay alumnos avanzados que están tomando esas horas”, explicó Jaime Barcelona, secretario general de ADICUS.
Me duele mucho ver que hay padres que nos mandan a buscar otros trabajos y que no se acercan para interiorizarse de la situación que estamos atravesando. Yo los invito a que vengan, que charlemos Me duele mucho ver que hay padres que nos mandan a buscar otros trabajos y que no se acercan para interiorizarse de la situación que estamos atravesando. Yo los invito a que vengan, que charlemos
Emanuel divide sus horas entre la Escuela de Comercio, la Industrial y el Palomar. Además, sumó más clases personalizadas en el Parque de Mayo con alumnos particulares, da clases en gimnasio y también usa su Gol para hacer Uber. Sobre esto último, también notó que ha dejado de rendir porque cada vez son más los sanjuaninos que usan las aplicaciones para trabajar y llegar a fin de mes y, por ende, hay más oferta que demanda. “Yo encima tengo un auto a nafta, ya me ha dejado de rendir hasta hacer de Uber”, reveló.
“Me duele mucho ver que hay padres que nos mandan a buscar otros trabajos y que no se acercan para interiorizarse de la situación que estamos atravesando. Yo los invito a que vengan, que charlemos”, cerró Emanuel.
Embed – Es docente y maneja un Uber en San Juan porque con su sueldo no llega al 10
De docentes a kiosqueros y vendedores de Telekino
Jaime Barcelona, secretario general de ADICUS, explicó a este medio que cada vez son más los profesores que se tienen que mudar a otras áreas para poder llegar a fin de mes.
“Hay docentes que venden Telekino porque son grandes y el Uber les cuesta, otros que están haciendo pan y semitas”, sostuvo Barcelona.
El sindicalista aseguró que la situación es “una desgracia” y que cada vez conoce más profesionales dejando horas docentes para dedicarse a otra cosa como ponerse un kiosco.
“Las tarjetas están siendo usadas para comprar comida y hay profes que me cuentan que priorizan que sus hijos coman carne y ellos cenan té con pan”, reveló.

