Ni la foto, ni el plan terminaron saliendo como lo definieron la noche del miércoles 3 de junio en el silencioso Ullum. Después del locro convocado por el senador Sergio Uñac, al que asistieron propios y no tan propios, hubo bajada de línea. El mantra fue el respaldo a las aspiraciones presidenciales del ex Gobernador –quien coqueteó con Roberto Lavagna en el pasado-. El cara a cara con intendentes, legisladores y dirigentes afines pretendió también limar asperezas con los solidarios al orreguismo.
La semana arrancó movida. El primer mandatario provincial convocó a conferencia de prensa. En Casa de Gobierno oficializó su plan de infraestructura, vía toma de deuda. Como la Constitución Provincial permite el endeudamiento solo con el aval de la Cámara, anticipó que iba a mandar el proyecto para que se tratara sobre tablas el jueves 4.
Para definir táctica y estrategia, el peronismo movió sus fichas. El intendente de Pocito Fabián Aballay le pidió a su par ullunero, David Domínguez, que convocara a un encuentro de jefes comunales en su territorio. En esa reunión, se armó el comunicado que apuntaba al “tratamiento exprés” del proyecto, que postearon casi todos los intendentes, a excepción del rawsino Carlos Munisaga, quien no concurrió a la convocatoria. El comunicado iba a ir acompañado de la acción: un “no” rotundo de los legisladores del bloque.
Lo que otro que se decidió en Ullum fue ir a Diputados en bloque, para sentar posición frente al oficialismo. Un movimiento que casi emulaba aquella invitación que hizo el gobernador bonaerense Axel Kicillof a intendentes de la provincia para reclamar por obras paralizadas.
Los intendentes peronistas (sin el rawsino) llegaron a Diputados unos minutos después de que arrancara la sesión. Se sentaron en la bandeja superior del recinto, habilitada para el público. A los pocos minutos, apareció Orrego. Los ánimos estuvieron caldeados. Hubo palabras al oído, entre otros gestos que expusieron lo que la pose cotidiana oculta bajo los modales del protocolo.
La jugada en Diputados no le salió al peronismo. No pudo retener los votos de los legisladores de su bloque. El ullunero Leopoldo Soler, el sindicalista Eduardo Cabello, el chimbero Gabriel Sánchez y el vallista Omar Ortiz votaron a favor del proyecto oficialista. El angaquero Marcelo Mallea y el massista Franco Aranda también, pero desde hace tiempo no responden a las órdenes centrales del PJ.
Visiblemente disgustados, los intendentes peronistas se fueron de la Cámara. Uno a uno, empezaron a llegar a un café de avenida España. “Una falta de respeto”, se escuchó decir a uno de los dirigentes mientras subía a la planta alta de Tres Cumbres.
Internamente, hubo cacería. Los dedos acusadores apuntan al tándem Munisaga-Gramajo, sobre todo al chimbero porque su representante fue uno de los que levantó la mano en favor de la iniciativa orreguista. Desde el círculo gramajista, cuestionaron la falta de propuestas superadoras del bloque en época “de descubierto”.
Al otro que le contaron las costillas fue al albardonero Juan Carlos Abarca. “Juega a dos puntas”, sonó por lo bajo. Es que si bien su esposa, la diputada Cristina López, votó en contra del proyecto; el representante departamental Pedro Abagli faltó a la sesión. El ausente cayó como una bomba y recordaron un antecedente: la votación del RIGI, cuando López votó en contra y Abagli a favor.
Soler, bajo la lupa y cada vez más lejos de ser confiable para su tropa. Y Cabello…”Cabello es Cabello”. Faltó a la votación del RIGI, le dio el sí a Guillermo Baigorrí y ahora avaló con su mano alzada el proyecto que resucitará al sector que representa sindicalmente. Castañeda y su voto en contra sorprendió después de varios apoyos explícitos al oficialismo.
En la tarde noche del jueves, la Junta de Santa Lucía y la de Capital emitieron un duro comunicado cuestionando lo aprobado en el recinto. Ningún intendente peronista lo replicó en sus redes sociales. Y ahora hay que pedir fondos para sus departamentos. Nadie se quiere quedar fuera de los dólares del endeudamiento. Es match o match y como pasa en Tinder, tiene que haber cabeceo mutuo.
El llamado celestial
Sin dudas, la semana política de San Juan estuvo signada por la sesión del pasado jueves en la Cámara de Diputados. Muchas perlitas quedaron por escribir en el camino, pero una quiz fue la más llamativa y menos notada. En medio de la discusión por la Ley de Financiamiento para el Desarrollo y Crecimiento de la Provincia de San Juan, mientras el ambiente se caldeaba por la presencia de intendentes peronistas, llegó un llamado celestial.
La banda de los intendentes peronistas, encabezados por el jefe comunal de Pocito, Fabián Aballay, llegaron al recinto el jueves para manifestarse por el tratamiento del proyecto que otorgaba al Estado provincial la autorización para contraer empréstitos por más de 600 millones de dólares para obras de infraestructura. La Legislatura quedó copada por el peronismo.
Cuando la sesión se caldeó, el diputado de Actuar, Gustavo Usín, se levantó de su butaca con un celular en la mano. Era el llamado, Había llegado. Le pasó el teléfono al vicegobernador de la provincia, Fabián Martín, quien inmediatamente empezó a tener una acelerada conversación.
Martín se puso el traje de futbolista y se tapaba la boca mientras hablaba por ese celular, con ánimos de que nadie pudiera leerle los labios. El llamado no duró más que un minuto y, al terminar, el vicegobernador le volvió a entregar el celular a Usín.
El diputado de Actuar no alcanzó a llegar a su atril, que por la puerta interna de la Legislatura, ingresó al recinto el gobernador Marcelo Orrego. Con su llegada opacó la presencia de cualquier intendente. Si la estrategia de su aparición era esa, fue lograda.
Cambio de planes: el pocitano, arriba
En las últimas semanas, el peronismo sanjuanino empezó a ver cómo el perfil de uno de sus intendentes empezó a levantarse. Se trata del jefe comunal de Pocito, Fabián Aballay, quien desde hace tiempo viene recibiendo visitas de diferentes dirigentes en su despacho.
Sin embargo, en el último tiempo, su actividad se intensificó y empezó a tener más protagonismo. De hecho, fue uno de los mayores protagonistas de la patriada peronista en la Cámara de Diputados.
En el mundo de las redes sociales, mientras tanto, hay publicaciones que lo colocan como posible candidato a gobernador en el 2027. Por encima, incluso, del diputado nacional Cristian Andino, quien ya tiene su aspiración más que anunciada. Las malas lenguas dicen que la jugada de posicionar a Aballay se encolumna detrás de la necesidad de «bajarle el copete» al exintendente de San Martín.
El baño de la discordia
Hay conflictos políticos que se discuten en los recintos, otros en los tribunales y algunos, insólitamente, terminan en la puerta de un baño. En Villa Calingasta, empleados del Museo Arqueológico denuncian que no pueden utilizar los sanitarios que funcionan en el mismo edificio que ocupa la Unión Vecinal. El trasfondo es una relación cada vez más tensa entre el municipio que conduce Sebastián Carbajal y la entidad vecinal, hoy administrada por un triunvirato normalizador integrado por dirigentes vinculados al orreguismo. Mientras las diferencias siguen sin resolverse, los trabajadores quedan atrapados en una disputa ajena y deben buscar alternativas para cubrir una necesidad tan básica como ir al baño.


