Dos policías de Rawson sufrieron en carne propia el accionar de la delincuencia. En un hecho insólito, un ladrón les robó una escopeta de su patrullero. Los uniformados ni siquiera saben si el arma fue sustraída durante el trayecto hasta el Instituto de Menores Nazario Benavídez o cuando el móvil estaba estacionado en la puerta de la Subcomisaría B° Buenaventura Luna.
Hay revuelo entre los policías de la zona sur, que buscan el arma y al ladrón por cielo y tierra. También hay malestar entre los miembros de la cúpula de la fuerza provincial, dado que calificaron el hecho como una negligencia imperdonable por parte del oficial de la patrulla y de su chofer, los únicos responsables de ese armamento: una escopeta Remington 870 Tactical, una versión más moderna que vino a reemplazar a las conocidas Ithaca.
El fiscal Andrés Ghilardi, de la UFI Delitos contra la Propiedad, ahora investiga qué pasó realmente este lunes 1 de junio, entre las 20 y las 22. Hasta pidieron las grabaciones de las cámaras de seguridad ubicadas en distintos puntos del Gran San Juan y Zonda por donde transitó el móvil policial de la dependencia del B° Buenaventura Luna.
Escopeta
Una escopeta como esta fue la que robaron a los policías de Rawson.
La versión oficial señala que los dos policías partieron en el móvil hasta el predio del Instituto Nazario Benavídez, en Zonda, para trasladar a un adolescente. Lo que relataron los uniformados fue que llegaron a ese lugar, descendieron y el vehículo quedó algunos minutos allí, sin registrar ninguna novedad.
Posteriormente, los dos uniformados regresaron solos a la Subcomisaría Buenaventura Luna y, al llegar, estacionaron el móvil en la puerta de la dependencia. Según las versiones, los policías se bajaron y dejaron el vehículo con las puertas trabadas. Entonces ingresaron a la dependencia y, alrededor de las 22, regresaron al patrullero. Ahí se dieron cuenta de que la escopeta no estaba en el asiento trasero.
En función de todo lo que relataron, una de las hipótesis es que, en los momentos en que estuvieron en la puerta del Nazario Benavídez, alguien sustrajo el arma larga. Pero también existe la sospecha de que la escopeta fue robada de la puerta de la dependencia policial mientras el móvil estaba estacionado.


