Las ventas minoristas en la ciudad de Córdoba cayeron un 21% en unidades durante mayo de 2026, en términos interanuales. La rentabilidad también retrocedió: un 22% respecto al mismo mes del año anterior. Los datos surgen del Observatorio Comercial de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), elaborado a partir de un relevamiento propio en corredores comerciales y shoppings de la ciudad.
El informe también muestra una caída respecto al mes inmediato anterior: en comparación con abril, las ventas en unidades bajaron un 5% y la rentabilidad se redujo un 10%.
El ticket promedio de mayo se ubicó en $124.000, por debajo de los $148.700 registrados en abril, lo que representa una diferencia de casi $25.000 entre ambos meses.
Solo el 9% de los comerciantes cumplió sus expectativas
Al analizar las proyecciones que los propios comerciantes tenían para el mes, el resultado es contundente: apenas el 9% logró cumplirlas. El dato refleja que la retracción no fue solo estadística, sino también percibida por quienes están al frente de los locales.
Entre los rubros que mostraron mayor actividad durante mayo se destacaron electrónica, informática, accesorios de moda y artículos deportivos. No se registraron otros sectores con comportamiento positivo dentro del relevamiento.
El Observatorio Comercial de la Cámara de Comercio de Córdoba es un relevamiento de elaboración propia que monitorea la actividad minorista en corredores comerciales de la ciudad y centros de compras. Los datos de mayo de 2026 corresponden al último informe difundido por la entidad.
La Cámara de Comercio de Córdoba agrupa a comerciantes y empresas del sector en la provincia y es una de las referencias institucionales del sector en la región.
Tarjeta de crédito y billeteras virtuales
En cuanto a los métodos de pago, la tarjeta de crédito se mantuvo como la opción más utilizada por los consumidores cordobeses. En segundo lugar aparecen las billeteras virtuales, que consolidan su presencia en la canasta de pagos cotidianos.
La tarjeta de débito y el efectivo fueron, en cambio, las alternativas menos elegidas. La tendencia refuerza el desplazamiento progresivo del dinero en mano y los pagos inmediatos hacia instrumentos de financiación o plataformas digitales.


